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[Guía] Reunión de la plantilla
#1
Una reunión exitosa tendrá como resultado que a todos nuestros jugadores que tengan quejas leves o preocupaciones al respecto del objeto de la reunión (falta de armonía, bajo rendimiento, etc) les desaparezca dicha condición. Además, y casi más importante, es que la gran mayoría de nuestros jugadores verán aumentados entre uno y dos niveles su moral. Pueden existir excepciones en aquellos futbolistas transferibles que quieran abandonar el club o en aquellos que se encuentren en proceso de recuperación de una lesión de larga duración, pero la norma general será que nuestros jugadores con moral "baja" pasarán a "aceptable", los que tengan moral "aceptable" pasarán a "alta" y los que ya tuvieran moral "alta" pasarán inmediatamente a "muy alta" o "exultante".

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Resumiendo, tras una reunión de plantilla exitosa nuestro equipo se convertirá de un día para otro, como por arte de magia, en una plantilla automotivada y hecha una piña en torno al entrenador y a los jugadores influyentes del vestuario para sacar al club de la mala racha y conseguir los objetivos de la temporada.

Las condiciones necesarias para obrar el milagro son las siguientes:

1º) La reunión tiene que ser convocada necesariamente después de un resultado positivo que haya truncado la mala racha de resultados precedentes. En equipos modestos podría valer un milagroso empate ante un grande con apuestas clarísimamente en nuestra contra, pero lo más efectivo será siempre una victoria del tipo "El equipo X gana por fin" y que haya contentado a la afición. Cuando nuestro staff técnico aconseje la reunión, es lo primero que hay que considerar. Si venimos de un mal resultado o incluso hemos ganado pero la afición no ha quedado contenta con el equipo, hay que desestimar el consejo inmediatamente.

2º) La reunión debe convocarla el Capitán del equipo. Puede parecer una obviedad, pero no lo es en absoluto. En diversas ocasiones se nos aconsejará (y no parece mala idea en principio) que la reunión la convoque algún jugador veterano o incluso la estrella del equipo. Es un error la mayoría de las veces. Deberemos confiarle la reunión de plantilla a nuestro capitán y, además, dicho capitán debe reunir una serie de condiciones para llevar a buen puerto la reunión:
  • La situación ideal es que tengamos un capitán clásico de toda la vida, es decir, un futbolista veterano, con muchos años en el club, que cuente con minutos y que sea aceptado como capitán por la mayoría de sus compañeros. Si dicho jugador resulta ser un empleado favorito, icono o leyenda del club, mucho mejor.
  • Su situación personal en el equipo debe ser buena en el momento de la reunión. Es decir, debe estar contento en el club y no tener ninguna queja ni inquietud por el rendimiento del equipo ni haber perdido la confianza en el mánager.
  • No es obligatorio, pero resulta muy conveniente que tenga al jugador preocupado entre sus empleados favoritos. Si esta condición se cumple, podría convocar la reunión un jugador influyente que no sea el capitán, pero el efecto de la reunión será mucho menos positivo.

3º) Condiciones del jugador "preocupado". La posibilidad de convocar la reunión se nos ofrecerá al percatarse nuestro staff técnico de que el futbolista X está inquieto o preocupado, bien por el rendimiento del equipo, o bien por la falta de armonía en el vestuario, y que sería conveniente la reunión para "tranquilizar" a dicho jugador. Es evidente que también este jugador debe reunir una serie de condiciones para que la reunión sea un éxito. Son las siguientes:
  • El jugador debe tener, efectivamente, la inquietud o preocupación que nos dicen. ¡Ojo con esto, ya que es muy importante y nos la pueden meter doblada!. Si nos dicen que le preocupa la falta de armonía pero la preocupación que tiene realmente es por bajo rendimiento o porque ha perdido la confianza en el entrenador (o cualquier otra) la reunión será un fracaso estrepitoso.
  • El jugador, a pesar de su preocupación, debe encontrarse a gusto en el equipo, o tener deseos de permanecer en el club y similares. Si es un futbolista que quiere abandonar el club o se trata de uno de esos casos de jugadores problemáticos que provocan "mal rollo" en el vestuario, la reunión será un fracaso.
  • Conectado a lo anterior, el jugador deberá ser un buen candidato a "hacer piña". La situación ideal es que sea un jugador que figure entre los empleados favoritos de, como mínimo, dos compañeros de la plantilla.

Si todas estas condiciones se cumplen, la reunión de nuestra plantilla será un éxito absoluto y afrontaremos los siguientes compromisos con un vestuario unido y conjurado a cumplir objetivos y a conseguir el progreso del club. Por supuesto el hecho de que se reunan todas estas buenas condiciones es difícil, pero he podido comprobar que se presenta al menos una vez por temporada un buen momento para una reunión exitosa. Sólo hay que saber reconocerla para aprovecharla.
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